¿Recordáis a las mujeres preciosas
de las que iba cogida de la mano?
Si...
Una aún no habia nacido.
La otra estaba muerta ya.
Pero eran preciosas.
Una me sacaba los ojos,
y me guiaba hacia el fin.
Otra me susurraba al oído
momentos que no volverán.
Una se llamaba Futuro.
La otra se llamaba Pasado.
Una tiraba hacia adelante.
La otra hacia atrás,
y se rompían los brazos.
Pues bien, se acaban de besar.
Y ahora... vuelvo a ser yo.
jueves, 18 de febrero de 2010
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